Octubre, 2007

Nuevos Reyes 5




Comunitario
Potencial,
Ciudades manera
Grandes pequeños barrocos,
Territorios apuesta, apesta,
La cárcel en aires y
los reclusos comparten,
Forzosos intereses,
Barrotes comunes
Y esa búsqueda
De entretenerse.
A esta latina América,
Le falta una inmensa,
Gran cantidad de centros
Productivos y comerciales
Ofrecen comercio y productos.
Por ejemplo: manos y genitales,
Y de vez en cuando
Y cuando en vez,
Un best seller: Cerebros.


Autor: Daniel Rojas P.

Nuevos Reyes 4




Los jinetes
Su cadencia
El grito, látigo y rueda,
Los cráneos
En la parte trasera,
Cloqueando la historia
Bailan sobre la tierra
Y nos recuerdan el gas
entre la carne y cemento.
La purga continental,
El destierro,
La soberanía oceánica
y la maldición realista.
Otro campo en siberia
Las eternas caminatas
Y algún gracioso paredón.
La silla eléctrica
Y la sonrisa tatuada con plomo.
El trono recién pulido,
Es la luna y movimiento
Palimpsesto de libros y fotos.
Allí el monarca de acero,
Sigue siendo dios y cadena
Y las victimas como
La respiración,
Jamás existieron.

AUTOR: Daniel Rojas P.

Nuevos Reyes 3




Somática cacería
Corre la garra
Medieval.
La caricia
tuerta
Y en las sienes el feudo de animales.
Rasga el útero con tu señorío,
Inalámbrica tortura
Fábrica mundial.
Cantan sin testigos
los infantiles ruegos.
Mientras, el sol cae y se eleva.
La paz
Duerme tranquila y la garra
Repta peinando las calles.
Por tu bien,
Hemos puesto un ojo en tu columna,
Los rincones son vocación nuestra,
allí la mente sueña y
No hay clemencia.
La psiquis vanal
es Prisionera de la carne,
Pedazos sin rostro,
Mudos en el apéndice.
Humano colgado,
En el matadero

de todos los tiempos…


Autor: Daniel Rojas P.


Aurora (Fragmentos)


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Nietzsche

LAS PALABRAS NOS OBSTACULIZAN EL CAMINO . Siempre que los hombres de las primeras épocas introducían una palabra creían haber realizado un descubrimiento, haber resuelto un problema. ¡Qué error el suyo! Lo que habían hecho era plantear un problema y levantar un obstáculo que dificultaba su solución. Ahora, para llegar al conocimiento, hay que ir tropezando con palabras que se han hecho duras y eternas como piedras, hasta el punto de que es más difícil que nos rompamos una pierna al tropezar con ellas que romper una palabra.


EL ORIGEN DE LAS RELIGIONES . ¿Cómo es posible que alguien considere como una revelación lo que no es más que su propia opinión sobre las cosas? Pues éste es el problema del origen de las religiones: que siempre ha habido un individuo en el que podía darse este fenómeno. La primera condición es que creyera previamente en las revelaciones. Un buen día, le asalta de pronto una nueva idea, su idea, y lo que tiene de embriagador toda gran hipótesis personal que afecte a la existencia y al mundo entero, penetra con tanta fuerza en su conciencia, que no se atreve a pensar que él es el creador de semejante beatitud, y atribuye la causa y el origen de su pensamiento a su Dios, a una revelación de ese Dios. ¿Cómo va a ser un hombre el causante de una felicidad tan enorme? Se pregunta con una duda pesimista. Pero hay, además, otros impulsos que actúan en secreto: por ejemplo, se refuerza ante sí una opinión sintiéndola como revelación, borra su carácter hipotético, la sustrae a la crítica, a la duda incluso, la hace sagrada. [...]


"some shit 5"



La silla sigue allí
La presión aun bulle
Y la carrera no se apaga.
Los botones del tablero, están ardiendo
Y la alarma te dice: Cuando vas a morir.
Intertanto, la sierra acre,
No deja de seguirte, le gusta el añejo,
Sabor a hueso.
Tu espalda y el ánimo de sentarse vuelve…
Sientes las ruedas y el camino recorrido.
Gritas tu odio a los que amas,
Qué justicia hay en tu discurso,
Cuál es la consecuencia, de esa absurda metafísica;
Aburre
Y la carga de vivir,
Sigue rodando, sentada allí

Y tu también.


Autor: Daniel Rojas P.


Nuevos Reyes 2



Venden ideas,
Estudios, guiones
Talleres factibles,
Rentables minutos,
Productos +
Productos
Y ventas
¿qué se proponen?
¿Cuántos catálogos
Contienen nuestras voces?
Preocupaciones, nuevas tecno-logias
Y herra-mentiras;
El pasado tiembla
Y la muerte,
Es un predicamento…
El presagio
De tu goce,
La identidad, una barra
Derretida…
En manos de millones,
la lengua de aquellos
oh dulces Dioses…
No hay intimidad
Y discreción…
portátil Calidad
un dígito y la sombra
pixeleada…
Compañía, de la cama a la ducha
El desafió es ser,
Mejor vendedor
propietario,
Comunitario
Mesías,
Producto comunista, consumista
Capital, capitán oh capital mi dulce capital tal tal tal…

La Autoridad.



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Por Manuel González Prada, Anarquía


Según los antiguos, el poderoso Zeus, al arrebatarle la libertad a un hombre, le quitaba la mitad de su virtud. Muy bien: perdemos lo más grande y lo mejor de nuestro ser al sufrir el oprobio de la esclavitud; pero ¿qué ganamos desde el instante que ascendemos al rango de autoridad? Cojamos al ente más inofensivo, otorguémosle la más diminuta fracción de mando, y veremos que instantáneamente, como herido por una vara mágica, se transforma en un déspota insolente y agresivo.

Pocos, poquísimos hombres conservan en el mando las virtudes que revelan en la vida privada. La piedra de toque para valorizar a un alma no debemos buscarla en el infortunio sino en el poder: encumbremos al justo, y en la cima le descubriremos imperfecciones que no le notábamos en el llano.

Nada corrompe ni malea tanto como el ejercicio de la autoridad, por momentánea y reducida que sea. ¿Hay algo más odioso que un niño vigilando a sus condiscípulos, que un sirviente haciendo el papel de mayordomo, que un jornalero desempeñando el oficio de caporal, que un presidiario convirtiéndose en guardián de sus compañeros? Si alguacil, si nada más que sustituto de alguacil pudiéramos nombrar al inerme gusano, al punto lograríamos metamorfosearle en víbora.

Preguntaba un viejo yanqui a un inmigrante recién desembarcado en Nueva York:

-¿Es usted republicano?

-No; yo no soy republicano.

-¿Es usted demócrata?

-No; yo no soy demócrata.

-¿Entonces ... ?

-Soy de la oposición; siempre contra el Gobierno.

Este dialoguillo resume los sentimientos de un alma libre, rechazando el principio de autoridad y declarándole guerra donde le encuentra. (Ojalá todos pensaran como él!

Porque, si en opinión de los fanáticos, el principio de la sabiduría es el temor de Jehovah, en concepto de los hombres libres la cordura de un pueblo estriba en el menosprecio a la autoridad. Eso que llaman desacato y lesa majestad carece de sentido para gentes emancipadas, sólo tiene significación para el enjambre de palaciegos y cortesanos.

(Qué náuseas sentiríamos si conociéramos el número de crímenes y bajezas que simbolizan la banda de un presidente, la mitra de un obispo, la medalla de un magistrado y las charreteras de un general! (Cuántas genuflexiones y curvaturas! (Cuántos empeños y chismes! (Cuántos perjurios y cohechos! (Cuántas prostituciones de las madres, de las hermanas, de las esposas y de las hijas! A mayor encumbramiento, mayor ignominia, pues hubo que arrastrarse más para subir más alto.


Las muchedumbres no deben alucinarse con títulos pomposos ni dejarse deslumbrar con uniformes o vestiduras churriguerescas. Se hallan en la obligación de repetirse noche y día que el mando no implica superioridad sobre la obediencia, que la blusa del jornalero no tiene por qué humillarse al frac del Presidente. Si cabe alguna diferencia entre el Jefe Supremo y el simple ciudadano, ella redunda en honor del segundo: el ciudadano paga; el Jefe Supremo recibe la remuneración: uno es el amo; el otro es el doméstico. Los pequeños y los grandes dignatarios de la nación no pasan de lacayos más o menos serviles; todo uniforme es librea, como todo sueldo es propina.


Odiemos, pues, a las autoridades por la única razón de serlo: con el solo hecho de solicitar o ejercer mando, se denuncia la perversidad en los instintos. El que se figura tener alma de rey, posee corazón de esclavo; el que piensa haber sido creado para el señorío, nació para la servidumbre. El hombre verdaderamente bueno y libre no pretende mandar ni quiere obedecer: como no acepta la humillación de reconocer amos ni señores, rechaza la iniquidad de poseer esclavos y siervos.

(1904)







"some shit 4"




Una guadaña pende de este estomago yerto,

en sus brazos Rechonchos y diminutas manos, duerme la guagua rota, sin labios y con ojos cocidos. Desde su centro albino, se extiende la cosmogonía de espectros, transparentes hombres y mujeres, el jardín cerrado, el advenimiento del terror y la raíz muda. Su madre gime colosal, el filo de la hoja, que pendular crece, ciñe entre las entrañas el rojo erial y la cariñosa abandona su mueca sonriente. Una nueva lágrima… echa a volar y rompe el capullo, la gravedad y el mundo de fuera, nuestro útero patriarcal…

Sigue muriendo.



Autor: Daniel Rojas P.

Nuevos Reyes.




Percusión,
ojos de
luciérnaga,
uniformes

y banderas.

Encapuchados
persiguen,
con
sentido
tecnocrático,
la crisálida
negra.

El sonido,

de todos los tiempos

esa gloria mentirosa y el fuego

verde.

En las ocultas

leyes,
el musgo

la oblicua muerte,

la música de sus venas.

Se titula:

Dios
Poder
Fuerza

y es la navaja

sucia,

el grillete

anónimo,
la feroz
denuncia

y el panóptico

de nuestras cabezas...

la fosa,
el mundo,
la rueda.

En la común

sumisión,

todos duermen

el plácido vaivén...


Autor: Daniel Rojas P.

dylan thomas


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MI HÉROE DESNUDA SUS NERVIOS

Mi héroe desnuda sus nervios a lo largo de mi cintura que rige de la cintura hasta los hombros,

desenvuelve la cabeza que, como un fantasma soñoliento,

se apoya en mi mortal regidor,

el espinazo altivo que desprecia los giros y torsiones.


Y estos pobres nervios tan atados al cráneo
duelen sobre el papel abandonado por su amante
yo me abrazo al amor con mi garabateo revoltoso
que gime todo el hambre de amor
y le cuenta a la página su vacío infortunio.

Mi héroe desnuda mi costado y ve a su corazón
que marcha como Venus desnuda

por la playa de carne y enrosca su ensangrentado pliegue;

al despojar mis lomos de promesas
promete cierto calor secreto.

Él sostiene los cables de esta caja de nervios
alabando el error mortal

del nacimiento y de la muerte, esas dos tristes sotas de ladrones.

y el hambre es emperador;
tira él de la cadena, la cisterna se agita.



DONDE UNA VEZ LAS AGUAS DE TU ROSTRO


Donde una vez las aguas de tu rostro

giraron impulsadas por mis hélices, sopla tu áspero fantasma,

los muertos alzan la mirada;
donde un día asomaron el pelo los tritones
a través de tu hielo, el viento áspero navega
por la sal, la raíz, las huevas de los peces.

Donde una vez tus verdes nudos hundieron su atadura
en el cordón de la marea, allí camina ahora
el vegetal destejedor,
con tijeras filosas, empuñando el cuchillo
para cortar los canales en su origen
y derribar los frutos empapados.

Invisibles, tus mareas medidoras del tiempo
irrumpen en las camas galantes de las algas;
el alga del amor se vuelve mustia;
allí en torno a tus piedras
sombras de niños van, que desde su vacío
lloran ante el mar colmado de delfines.

Secos como la tumba, tus coloreados párpados
no serán aherrojados mientras la magia se deslice
sabia sobre el cielo y la tierra;
habrá corales en tus lechos,
habrá serpientes en tus mareas,

hasta que mueran todos nuestros juramentos del mar.


Autor: Dylan Thomas

el existencialismo es un humanismo (fragmento)


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Quisiera defender aquí el existencialismo de una serie de reproches que se le han formulado.
En primer lugar, se le ha reprochado el invitar a las gentes a permanecer en un quietismo de desesperación, porque si todas las soluciones están cerradas, habría que considerar que la acción en este mundo es totalmente imposible y desembocar finalmente en una filosofía contemplativa, lo que además, dado que la contemplación es un lujo, nos conduce a una filosofía burguesa. éstos son sobre todo los reproches de los comunistas.
Se nos ha reprochado, por otra parte, que subrayamos la ignominia humana, que mostramos en todas las cosas lo sórdido, lo turbio, lo viscoso, y que desatendemos cierto número de bellezas risueñas, el lado luminoso de la naturaleza humana; por ejemplo, según Mlle. Mercier, crítica católica, que hemos olvidado la sonrisa del niño. Los unos y los otros nos reprochaban que hemos faltado a la solidaridad humana, que consideramos que el hombre está aislado, en gran parte, además, porque partimos —dicen los comunistas— de la subjetividad pura, por lo tanto del “yo pienso” cartesiano, y por lo tanto del momento en que el hombre se capta en su soledad, lo que nos haría incapaces, en consecuencia, de volver a la solidaridad con los hombres que están fuera del yo, y que no puedo captar en el cogito.
Y del lado cristiano, se nos reprocha que negamos la realidad y la seriedad de las empresas humanas, puesto que si suprimimos los mandamientos de Dios y los valores inscritos en la eternidad, no queda más que la estricta gratuidad, pudiendo cada uno hacer lo que quiere y siendo incapaz, desde su punto de vista, de condenar los puntos de vista y los actos de los demás.
A estos diferentes reproches trato de responder hoy; por eso he titulado esta pequeña exposición: El existencialismo es un humanismo. Muchos podrán extrañarse de que se hable aquí de humanismo. Trataremos de ver en qué sentido lo entendemos. En todo caso, lo que podemos decir desde el principio es que entendemos por existencialismo una doctrina que hace posible la vida humana y que, por otra parte, declara que toda verdad y toda acción implica un medio y una subjetividad humana. El reproche esencial que nos hacen, como se sabe, es que ponemos el acento en el lado malo de la vida humana. Una señora de la que me acaban de hablar, cuando por nerviosidad deja escapar una palabra vulgar, dice excusándose: creo que me estoy poniendo existencialista. En consecuencia, se asimila fealdad a existencialismo; por eso se declara que somos naturalistas; y si lo somos, resulta extraño que asustemos, que escandalicemos mucho más de lo que el naturalismo propiamente dicho asusta e indigna hoy día. Hay quien se traga perfectamente una novela de Zola como La tierra, y no puede leer sin asco una novela existencialista; hay quien utiliza la sabiduría de los pueblos —que es bien triste— y nos encuentra más tristes todavía. No obstante, ¿hay algo más desengañado que decir “la caridad bien entendida empieza por casa”, o bien “al villano con la vara del avellano”? Conocemos los lugares comunes que se pueden utilizar en este punto y que muestran siempre la misma cosa: no hay que luchar contra los poderes establecidos, no hay que luchar contra la fuerza, no hay que pretender salir de la propia condición, toda acción que no se inserta en una tradición es romanticismo, toda tentativa que no se apoya en una experiencia probada está condenada al fracaso; y la experiencia muestra que los hombres van siempre hacia lo bajo, que se necesitan cuerpos sólidos para mantenerlos: si no, tenemos la anarquía. Sin embargo, son las gentes que repiten estos tristes proverbios, las gentes que dicen: “qué humano” cada vez que se les muestra un acto más o menos repugnante, las gentes que se alimentan de canciones realistas, son ésas las gentes que reprochan al existencialismo ser demasiado sombrío, y a tal punto que me pregunto si el cargo que le hacen es, no de pesimismo, sino más bien de optimismo. En el fondo, lo que asusta en la doctrina que voy a tratar de exponer ¿no es el hecho de que deja una posibilidad de elección al hombre?

autor: Jean Paul Sartre.

postdata sobre las sociedades de control




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I. Historia

Foucault situó las sociedades disciplinarias en los siglos XVIII y XIX; estas sociedades alcanzan su apogeo a principios del XX, y proceden a la organización de los grandes espacios de encierro. El individuo no deja de pasar de un espacio cerrado a otro, cada uno con sus leyes: primero la familia, después la escuela (“acá ya no estás en tu casa”), después el cuartel (“acá ya no estás en la escuela”), después la fábrica, de tanto en tanto el hospital, y eventualmente la prisión, que es el lugar de encierro por excelencia. Es la prisión la que sirve de modelo analógico: la heroína de Europa 51 puede exclamar, cuando ve a unos obreros: “me pareció ver a unos condenados...”. Foucault analizó muy bien el proyecto ideal de los lugares de encierro, particularmente visible en la fábrica: concentrar, repartir en el espacio, ordenar en el tiempo, componer en el espacio-tiempo una fuerza productiva cuyo efecto debe ser superior a la suma de las fuerzas elementales. Pero lo que Foucault también sabía era la brevedad del modelo: sucedía a las sociedades de soberanía, cuyo objetivo y funciones eran muy otros (recaudar más que organizar la producción, decidir la muerte más que administrar la vida); la transición se hizo progresivamente, y Napoleón parecía operar la gran conversión de una sociedad a otra. Pero las disciplinas a su vez sufrirían una crisis, en beneficio de nuevas fuerzas que se irían instalando lentamente, y que se precipitarían tras la segunda guerra mundial: las sociedades disciplinarias eran lo que ya no éramos, lo que dejábamos de ser.

Estamos en una crisis generalizada de todos los lugares de encierro: prisión, hospital, fábrica, escuela, familia. La familia es un “interior” en crisis como todos los interiores, escolares, profesionales, etc. Los ministros competentes no han dejado de anunciar reformas supuestamente necesarias. Reformar la escuela, reformar la industria, el hospital, el ejército, la prisión: pero todos saben que estas instituciones están terminadas, a más o menos corto plazo. Sólo se trata de administrar su agonía y de ocupar a la gente hasta la instalación de las nuevas fuerzas que están golpeando la puerta. Son las sociedades de control las que están reemplazando a las sociedades disciplinarias.

“Control” es el nombre que Burroughs propone para designar al nuevo monstruo, y que Foucault reconocía como nuestro futuro próximo. Paul Virilio no deja de analizar las formas ultrarrápidas de control al aire libre, que reemplazan a las viejas disciplinas que operan en la duración de un sistema cerrado. No se trata de invocar las producciones farmacéuticas extraordinarias, las formaciones nucleares, las manipulaciones genéticas, aunque estén destinadas a intervenir en el nuevo proceso. No se trata de preguntar cuál régimen es más duro, o más tolerable, ya que en cada uno de ellos se enfrentan las liberaciones y las servidumbres. Por ejemplo, en la crisis del hospital como lugar de encierro, la sectorización, los hospitales de día, la atención a domicilio pudieron marcar al principio nuevas libertades, pero participan también de mecanismos de control que rivalizan con los más duros encierros. No se trata de temer o de esperar, sino de buscar nuevas armas.


II. Lógica

Los diferentes internados o espacios de encierro por los cuales pasa el individuo son variables independientes: se supone que uno empieza desde cero cada vez, y el lenguaje común de todos esos lugares existe, pero es analógico . Mientras que los diferentes aparatos de control son variaciones inseparables, que forman un sistema de geometría variable cuyo lenguaje es numérico (lo cual no necesariamente significa binario). Los encierros son moldes, módulos distintos, pero los controles son modulaciones, como un molde autodeformante que cambiaría continuamente, de un momento al otro, o como un tamiz cuya malla cambiaría de un punto al otro. Esto se ve bien en la cuestión de los salarios: la fábrica era un cuerpo que llevaba a sus fuerzas interiores a un punto de equilibrio: lo más alto posible para la producción, lo más bajo posible para los salarios; pero, en una sociedad de control, la empresa ha reemplazado a la fábrica, y la empresa es un alma, un gas. Sin duda la fábrica ya conocía el sistema de primas, pero la empresa se esfuerza más profundamente por imponer una modulación de cada salario, en estados de perpetua metastabilidad que pasan por desafíos, concursos y coloquios extremadamente cómicos. Si los juegos televisados más idiotas tienen tanto éxito es porque expresan adecuadamente la situación de empresa. La fábrica constituía a los individuos en cuerpos, por la doble ventaja del patrón que vigilaba a cada elemento en la masa, y de los sindicatos que movilizaban una masa de resistencia; pero la empresa no cesa de introducir una rivalidad inexplicable como sana emulación, excelente motivación que opone a los individuos entre ellos y atraviesa a cada uno, dividiéndolo en sí mismo. El principio modular del “salario al mérito” no ha dejado de tentar a la propia educación nacional: en efecto, así como la empresa reemplaza a la fábrica, la formación permanente tiende a reemplazar a la escuela, y la evaluación continua al examen. Lo cual constituye el medio más seguro para librar la escuela a la empresa.

En las sociedades de disciplina siempre se estaba empezando de nuevo (de la escuela al cuartel, del cuartel a la fábrica), mientras que en las sociedades de control nunca se termina nada: la empresa, la formación, el servicio son los estados metastables y coexistentes de una misma modulación, como un deformador universal. Kafka, que se instalaba ya en la bisagra entre ambos tipos de sociedad, describió en El Proceso las formas jurídicas más temibles: el sobreseimiento aparente de las sociedades disciplinarias (entre dos encierros), la moratoria ilimitada de las sociedades de control (en variación continua), son dos modos de vida jurídica muy diferentes, y si nuestro derecho está dubitativo, en su propia crisis, es porque estamos dejando uno de ellos para entrar en el otro. Las sociedades disciplinarias tienen dos polos: la firma, que indica el individuo, y el número de matrícula, que indica su posición en una masa . Porque las disciplinas nunca vieron incompatibilidad entre ambos, y porque el poder es al mismo tiempo masificador e individualizador, es decir que constituye en cuerpo a aquellos sobre los que se ejerce, y moldea la individualidad de cada miembro del cuerpo (Foucault veía el origen de esa doble preocupación en el poder pastoral del sacerdote -el rebaño y cada uno de los animales- pero el poder civil se haría, a su vez, “pastor” laico, con otros medios). En las sociedades de control, por el contrario, lo esencial no es ya una firma ni un número, sino una cifra: la cifra es una contraseñ a, mientras que las sociedades disciplinarias son reglamentadas por consignas (tanto desde el punto de vista de la integración como desde el de la resistencia). El lenguaje numérico del control está hecho de cifras, que marcan el acceso a la información, o el rechazo. Ya no nos encontramos ante el par masa-individuo. Los individuos se han convertido en “ dividuos ”, y las masas, en muestras, datos, mercados o bancos . Tal vez sea el dinero lo que mejor expresa la diferencia entre las dos sociedades, puesto que la disciplina siempre se remitió a monedas moldeadas que encerraban oro como número patrón, mientras que el control refiere a intercambios flotantes, modulaciones que hacen intervenir como cifra un porcentaje de diferentes monedas de muestra. El viejo topo monetario es el animal de los lugares de encierro, pero la serpiente es el de las sociedades de control. Hemos pasado de un animal a otro, del topo a la serpiente, en el régimen en el que vivimos, pero también en nuestra forma de vivir y en nuestras relaciones con los demás. El hombre de las disciplinas era un productor discontinuo de energía, pero el hombre del control es más bien ondulatorio, en órbita sobre un haz continuo. Por todas partes, el surf ha reemplazado a los viejos deportes .

Es fácil hacer corresponder a cada sociedad distintos tipos de máquinas, no porque las máquinas sean determinantes sino porque expresan las formas sociales capaces de crearlas y utilizarlas. Las viejas sociedades de soberanía manejaban máquinas simples, palancas, poleas, relojes; pero las sociedades disciplinarias recientes se equipaban con máquinas energéticas, con el peligro pasivo de la entropía y el peligro activo del sabotaje; las sociedades de control operan sobre máquinas de tercer tipo, máquinas informáticas y ordenadores cuyo peligro pasivo es el ruido y el activo la piratería o la introducción de virus. Es una evolución tecnológica pero, más profundamente aún, una mutación del capitalismo. Una mutación ya bien conocida, que puede resumirse así: el capitalismo del siglo XIX es de concentración, para la producción, y de propiedad. Erige pues la fábrica en lugar de encierro, siendo el capitalista el dueño de los medios de producción, pero también eventualmente propietario de otros lugares concebidos por analogía (la casa familiar del obrero, la escuela). En cuanto al mercado, es conquistado ya por especialización, ya por colonización, ya por baja de los costos de producción. Pero, en la situación actual, el capitalismo ya no se basa en la producción, que relega frecuentemente a la periferia del tercer mundo, incluso bajo las formas complejas del textil, la metalurgia o el petróleo. Es un capitalismo de superproducción. Ya no compra materias primas y vende productos terminados: compra productos terminados o monta piezas. Lo que quiere vender son servicios, y lo que quiere comprar son acciones. Ya no es un capitalismo para la producción, sino para el producto, es decir para la venta y para el mercado. Así, es esencialmente dispersivo, y la fábrica ha cedido su lugar a la empresa. La familia, la escuela, el ejército, la fábrica ya no son lugares analógicos distintos que convergen hacia un propietario, Estado o potencia privada, sino las figuras cifradas, deformables y transformables, de una misma empresa que sólo tiene administradores. Incluso el arte ha abandonado los lugares cerrados para entrar en los circuitos abiertos de la banca. Las conquistas de mercado se hacen por temas de control y no ya por formación de disciplina, por fijación de cotizaciones más aún que por baja de costos, por transformación del producto más que por especialización de producción. El servicio de venta se ha convertido en el centro o el “alma” de la empresa. Se nos enseña que las empresas tienen un alma, lo cual es sin duda la noticia más terrorífica del mundo. El marketing es ahora el instrumento del control social, y forma la raza impúdica de nuestros amos. El control es a corto plazo y de rotación rápida, pero también continuo e ilimitado, mientras que la disciplina era de larga duración, infinita y discontinua. El hombre ya no es el hombre encerrado, sino el hombre endeudado. Es cierto que el capitalismo ha guardado como constante la extrema miseria de tres cuartas partes de la humanidad: demasiado pobres para la deuda, demasiado numerosos para el encierro: el control no sólo tendrá que enfrentarse con la disipación de las fronteras, sino también con las explosiones de villas-miseria y guetos.


III. Programa

No es necesaria la ciencia ficción para concebir un mecanismo de control que señale a cada instante la posición de un elemento en un lugar abierto, animal en una reserva, hombre en una empresa (collar electrónico). Félix Guattari imaginaba una ciudad en la que cada uno podía salir de su departamento, su calle, su barrio, gracias a su tarjeta electrónica (dividual) que abría tal o cual barrera; pero también la tarjeta podía no ser aceptada tal día, o entre determinadas horas: lo que importa no es la barrera, sino el ordenador que señala la posición de cada uno, lícita o ilícita, y opera una modulación universal.

El estudio socio-técnico de los mecanismos de control, captados en su aurora, debería ser categorial y describir lo que está instalándose en vez de los espacios de encierro disciplinarios, cuya crisis todos anuncian. Puede ser que viejos medios, tomados de las sociedades de soberanía, vuelvan a la escena, pero con las adaptaciones necesarias. Lo que importa es que estamos al principio de algo. En el régimen de prisiones : la búsqueda de penas de “sustitución”, al menos para la pequeña delincuencia, y la utilización de collares electrónicos que imponen al condenado la obligación de quedarse en su casa a determinadas horas. En el régimen de las escuelas : las formas de evaluación continua, y la acción de la formación permanente sobre la escuela, el abandono concomitante de toda investigación en la Universidad, la introducción de la “empresa” en todos los niveles de escolaridad. En el régimen de los hospitales : la nueva medicina “sin médico ni enfermo” que diferencia a los enfermos potenciales y las personas de riesgo, que no muestra, como se suele decir, un progreso hacia la individualización, sino que sustituye el cuerpo individual o numérico por la cifra de una materia “dividual” que debe ser controlada. En el régimen de la empresa : los nuevos tratamientos del dinero, los productos y los hombres, que ya no pasan por la vieja forma-fábrica. Son ejemplos bastante ligeros, pero que permitirían comprender mejor lo que se entiende por crisis de las instituciones, es decir la instalación progresiva y dispersa de un nuevo régimen de dominación. Una de las preguntas más importantes concierne a la ineptitud de los sindicatos: vinculados durante toda su historia a la lucha contra las disciplinas o en los lugares de encierro (¿podrán adaptarse o dejarán su lugar a nuevas formas de resistencia contra las sociedades de control?). ¿Podemos desde ya captar los esbozos de esas formas futuras, capaces de atacar las maravillas del marketing? Muchos jóvenes reclaman extrañamente ser “motivados”, piden más cursos, más formación permanente: a ellos corresponde descubrir para qué se los usa, como sus mayores descubrieron no sin esfuerzo la finalidad de las disciplinas. Los anillos de una serpiente son aún más complicados que los agujeros de una topera.



autor: Gillez Deleuze.

"some shit 3"



Gritando para llenar de estertores,

Esas venales circunvalaciones.

En una cónica desembocadura,

callejuelas mentales,

residen todos, desde la administración

hasta el control del que no puede silenciarlos

y menos creer en algo.

Embarrados en la gris,

vomitiva demencia,

de esa plana repetida, monótona

descartable, mundana alegría...

Sus aulas son un sudario de apatía

un maldito rapear de vidas,

ilusas, apasionadas por el absurdo

y las hormonas…

Lazadas en picada, son el mural

Del cual otros, toman esclavos

y marionetas al uso…

Feroz abismo de imbéciles,

sonoros descompases

Apedrean su baile…

Es su escueta forma de no tener

Voz y parasitar una identidad,

Gastada, cómoda, insufrible…

la locura de estos monos...

que ironía!!!!!

En algún momento lo creí posible…

sus lagrimas,

me provocan una diarrea

y carcajada,

que no termina

nunca acaba,

más que en otro llanto,

el que no tiene salida.


Autor: Daniel Rojas P.

"some shit 2"


¿Cuántos segundos encierran las pesadillas y cuántas veces muero en ellos? ¿Cuántas gotas pueden absorber mis poros, antes de volverme una y escurrido fluir por las cañerías? ¿Cuántas canicas puedo meter en un saco de papas y cuánto tiempo aguantarían el azote del suelo? ¿Porqué tan absorto pienso en ello? Y ¿Porqué estúpidas preguntas como estas, recubiertas en innata y sutil violencia, son consideradas estúpidas en primer lugar?.

La imagen “http://media.ohlog.com/carrollera_amaze.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.


Tienen menos valor que la cacería del oro negro, el suicidio del dólar y una noche de sinuoso baile y meneos electrónicos marinados en éxtasis, mediocre irresoluta confusión, importados brebajes... Tienen menos trascendencia que el asesinato de algún corrupto congresista,
en un convulsionado país y el derrumbe de millones de ladrillos, apilando ciego conformismo y la neurosis plástica de una guerra por fe.


Autor: Daniel Rojas.

some shit


Ver un rostro es enfrentar un tiempo, un calendario subjetivo y una historia privada llena de hitos, miserias, guerras pandemónicas, hambrunas mentales y victorias diminutas. Algunas veces autenticas, la mayor cantidad de momentos, falsas victorias y sólo guerreras, hambreadas miserias tras mascaras que ocultan ese rostro sin voluntad. Sólo esclavitud que desfigura la tarea de ser y al mismo tiempo, esa historia personal e hitos, son dirigidos bajo un fantaseado destino, una ilusión de libertad o el poder supremo de la simple, conformista paz, una pasividad que se conforma con el devenir y dominio circunstancial... Ver estos rostros, tales tiempos y miserias ¿qué me dice?, ¿cómo rompe mi malatesta?,¿cuál es su historia o desistoriadora forma de desalentar?, en un edificio abandonado, en la trastienda de un local que vende sombreros de la década de los cuarenta, en una etnia castigada y tras los amurallados rincones, lujosas recámaras de un palacio gubernamental, el percutor de un arma y el palco de honor bajo la trinchera, bombas rozan tu trasero embarrado en las apolilladas páginas de un libro censurado que reposa en el estante siete a la izquierda, entre la biblia y zaratustra. La biblioteca es una colección pasiva esperando la quema de algún pequeño dictador en motocicleta... lo último esta basado en un desagradable hecho verídico. Entonces ¿cuál es esa historia secreta, codificada, misteriosa, anónima, la gesta de un árbol perdido en un gran bosque negro de almas desalmadas, espíritus desesperados y esperanzas que no se concretan?

autor: Daniel Rojas P.

TABACO Y LITERATURA



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El escritor André Gide, que murió octogenario y fumando dijo una vez: "Escribir es para mí un acto complementario al placer de fumar".



Esto no se trata en lo absoluto de una apología al tabaco, más bien he procurado hacer un recuento anecdótico de la curiosa y perenne vinculación que dicho estimulante ha tenido con los hombres letrados… y es que, si bien Bukowski, Dylan thomas y Malcom Lowry dedicaron extensas paginas de su obra al néctar dionisiaco “el alcohol” y De Quencey opto por devorar el opio mientras que toda una generación “los beatniks” encabezados por Burroughs y Ginsberg preferían el acido Lisérgico así como Dotoievski la ruleta.

Han habido a lo largo de la historia literaria innumerables chimeneas, amantes de la pipa, los puros y la nicotina, que seria bueno recordar y conocer desde otro ángulo, uno que acompaño de cerca sus geniales prosas y lirismo…


Recuerdo una foto en que Robert Louis Stevenson, autor de La Isla del Tesoro y Mr. Jekyll and Dr. Hyde, aparece portentoso frente a la cámara, esgrimiendo un cigarrillo en su mano derecha. El escocés dotaba al tabaco de una majestuosidad sólo comparable a la de su trabajo literario. Aventuras que influirían en clásicos modernos como Borges.


El escritor de Tom Sawyer amigo de Stevenson, también es digno de recordarse como un vicioso del tabaco. Mark Twain usaba pipa y fue de los primeros en reconocer que era esclavo de una adicción, la cual relacionaba con su virtual imposibilidad de dejar de escribir. Con su habitual sentido del humor, Twain dijo en una ocasión "Dejar de fumar es fácil, yo ya lo dejé unas 100 veces".


Por su parte el también novelista y creyente en el espiritismo Arthur Conan Doyle no se apartaba de su pipa. La relación entre tabaco y agudeza que veía Doyle fue tal, que la reflejó en el erudito investigador Sherlock Holmes, también empedernido fumador.

Oscar Wilde también solía fumar varios cigarrillos, antes y durante la creación de sus novelas lo mismo que el poeta Trascendentalista Walt Whitman y el genio tras madame Bovary, Gustave Flaubert. El francés fue un fumador tenaz, al punto que tenía los dientes cariados y el bigote amarillo.


Si de actividad grupal se trata, el circulo existencial conformado por Albert Camus, Simone de Beavoir, el jazzista y escritor de género Boris Vian, el dramaturgo Jean Genet y desde luego el maestro del ser y la nada Jean Paul Sastre, daban rienda en tertulia, a sus discusiones encumbradas en torno a la antinomia de la realidad humana como absurdo, en el café de Flore, en Saint-Germain-des-Prés, acompañados de tabaco y alcohol.


Hemingway maestro de prosa lacónica y directa, fue un hombre que gustaba de las pipas grandes y robustas. Su colección le permitía aguantar largas veladas en compañía de un buen ron o una malta. African dream es el nombre de una mezcla de tabaco de pipa creada por el propio escritor que hoy se comercializa en Estados Unidos.

William Faulkner otro epónimo de la literatura norteamericana moderna, con un estilo opuesto al de Ernest Hemingway, exuberante, fértil en descripciones e intrincados juegos narrativos, compartió con su paralelo de la generación perdida si bien no similitud de estilos, si el amor por el tabaco y la pipa.


Otro destacado del circulo que se reunía en Paris en torno a Gertrude Stein y Ezra Pound, en este caso Irlandés y creador del Ulises, James Joyce. Si bien no invento su propia mezcla de tabaco, mientras fumaba indiscriminadamente se las arreglo para pasar a la historia por reformular la forma de narrar desde el yo, potenciando el poder del monologo y el fluir de la conciencia.

Ya entrados en la segunda mitad del siglo recién pasado, el norteamericano Paul Auster también dedica en su trilogía de Nueva York, haciendo gala de su particular estilo compuesto de azarosos encuentros y trivial erudición, datos curiosos acerca del tabaco, vinculando este a los casos más insólitos. No es mera casualidad la presencia de la nicotina es sus páginas, pues también al incursionar en el cine, ha tratado de cerca el tema. Tanto en la película Smoke en la cual hace de guionista como en Blue in the face en la que además de trabajar la historia codirige junto a Wayne Wang.

En ambos films, asistimos a una serie de historias descabelladas ligadas en torno a una tienda suministradora de tabaco. El local atendido por un excéntrico personaje Auggie Wren (Harvey Kaytel) es el punto de reunión para inusuales tipos que revelan su vivencia frente al tabaco, entre ellos el canoso director independiente, Jim Jarmusch, quien dirigiría luego algo similar a las cintas de Wang y Auster (Coffe and Cigarettes) sólo que en blanco y negro y añadiendo al cigarro, el café, como el dice, el desayuno perfecto…


Casos dignos de mencionar por su cercanía, el cronopio Julio Cortazar, Inolvidable es la foto en que mirando de frente a la cámara, sostiene un pucho entre sus labios. Quizá sea mal de los cuentistas, pues otro grande del relato corto, el escritor peruano Julio Ramón Ribeyro (la palabra del mudo, prosas apatridas y los gallinazos sin plumas) tampoco parece soltar su cigarro. Incluso el descaro de su vicio lo llevo a revelar desde una postura ontológica, en un genial cuento autobiográfico llamado Solo para fumadores, la relación entre el tabaco y la literatura. La afición lo lleva a definir el carácter esencial del objeto, elaborar un teoría sobre su mágica atracción y a través de una serie de viajes y desventuras, nos transporta hasta el punto clave en que debió hacer frente al vicio, al descubrir la ulcera estomacal que finalmente nos lo arrebato, días antes de recibir el premio Juan Rulfo.


La vinculación que él le atribuía a su arte lo llevo a declarar en más de una ocasión, que el acto creativo había adquirido para si, la misma naturaleza del vicio: un hábito que luego se convierte en una enfermedad incurable, autodestructiva y fanática. Ribeyro escribe por un impulso fatal, una necesidad ineludible. Dejar de hacerlo, como dejar de el cigarrillo, le habría hecho la vida insoportablemente insípida.


Ello lo lleva a sumarse a una lista encabezada por Moliere, que al comienzo de su obra Don Juan declara : "Diga lo que diga Aristóteles y toda la filosofía, no hay nada comparable al tabaco... Quien vive sin tabaco, no merece vivir".

Thomas Mann a su vez, pone en labios de su héroe, Hans Castorp, estas palabras acerca del vicio: "No comprendo cómo se puede vivir sin fumar... Cuando me despierto me alegra saber que podré fumar durante el día y cuando como, tengo el mismo presentimiento. Sí, puedo decir que como para fumar... Un día sin tabaco sería el colmo del aburrimiento y si por la mañana tuviese que decirme hoy no puedo fumar creo que no tendría el valor para levantarme". Finalmente el peruano alude en su cuento a Italo Svevo quien con agudeza y humor insuperable, le dedica al acto de fumar, treinta páginas magistrales en su novela, La conciencia de Zeno.



Podría continuar con la lista por días y luego enumerar que se yo, a poetas malditos como Baudelaire, inspirados bolcheviques como Gorki, matemáticos filósofos como Einstein y Russell,
al padre del psicoanálisis Sigmund Freud, a clásicos de la literatura cubana como Cabrera infante, extender esto tal vez a otras disciplinas artísticas y nombrar a pintores rupturistas como Van Gogh, Cezanne o Edvard Munch y así hasta la saciedad…


De cualquier manera, el que se lleva la galleta como el fumador empedernido de la historia literaria, es el gran filósofo ruso Mijaíl Bajtin, quien, condenado por Stalin a un exilio forzoso en un lugar donde no había estancos, se vio obligado a fumarse un ensayo sobre Goethe, en el que trabajo por diez años. Mecanografiado en papel cebolla, se confió de tener otro manuscrito guardado en la capital rusa, mismo que desapareció patéticamente tras un bombardeo; no pudiendo agregarse a sus espectaculares estudios como el del carnavalesco en Rebeláis y la polifonía en el quehacer de su compatriota Fiodor Dostoeivski. Una obra que sin duda se esfumo en una dulce bocanada.



Autor: Daniel Rojas



16 consejos de Borges.



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En literatura es preciso evitar:

1. Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.

2. Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.

3. La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace, por ejemplo, Dickens.

4. En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.

5. En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector.

6. Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.

7. Las frases, las escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época; o sea, el ambiente local.

8. La enumeración caótica.

9. Las metáforas en general, y en particular las metáforas visuales. Más concretamente aún, las metáforas agrícolas, navales o bancarias. Ejemplo absolutamente desaconsejable: Proust.

10. El antropomorfismo.

11. La confección de novelas cuya trama argumental recuerde la de otro libro. Por ejemplo, el Ulysses de Joyce y la Odisea de Homero.

12. Escribir libros que parezcan menús, álbumes, itinerarios o conciertos.

13. Todo aquello que pueda ser ilustrado. Todo lo que pueda sugerir la idea de ser convertido en una película.

14. En los ensayos críticos, toda referencia histórica o biográfica. Evitar siempre las alusiones a la personalidad o a la vida privada de los autores estudiados. Sobre todo, evitar el psicoanálisis.

15 . Las escenas domésticas en las novelas policíacas; las escenas dramáticas en los diálogos filosóficos. Y, en fin:

16. Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio.


Autor: Borges.



TE ESTAMOS VIGILANDO...


"Quien controla el pasado controla el futuro, y quien controla el presente controla el pasado”


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El otro día me hice el tiempo de ver un poco de televisión… de inmediato quede maravillado por el ingenio de los publicistas para apelar a lo más básico, su manejo del lenguaje y los códigos semióticos es estupidizantemente esplendido… Opte mejor por enterarme que estaba pasando en el mundo, una mirada neutra a la contingencia nunca esta de más…


Las noticias de los telediarios son casi una vía directa para alcanzar el nirvana, el ver como los protagonistas de nuestro presente sortean desventurados escándalos, monótonos debates ya más que archirepasados, polémicas recontraarchivadas todo adornando la nota escándalo del momento, la vedette que llega para remecer el suelo de nuestras conciencias por unas cuantas horas hasta que un nuevo terremoto sepulte la crisis previa y ensalce o destierre a personajes reescribiendo la historia en el acto mismo y de forma imperceptible, casi como si nunca mucho de lo vivido, hubiese ocurrido…

Quién se acuerda ahora de los pingüinos que tuvieron al país en jaque o el reciente arresto de la Familia Pinochet, todo pasa tan rápido y algunas de esas situaciones son meras tapaderas para problemas más serios… díganme paranoico pero la cartelera de sucesos marea y deprime a cualquiera… entiendo que ese es el formato y nada, ni siquiera las crisis humanas más pertinentes, pueden durar más allá de lo que el raiting y la paciencia escueta de un publico apurado y consumista requiere…

De cualquier manera, esto me llevo a pensar en otra cosa, las pesadillas de George Orwell (1984 o Rebelión en la granja) y Kafka (la metamorfosis y el proceso). Los trabajos de estos escritores, su profética visión de las sociedades de control, toman una extraña y no por eso menos veraz dimensión, ante las formas o más bien "formulas" que tenemos para convivir o más bien "sobrevivir" ante las estructuras de poder y comunicación, hoy.
Basta con analizar fríamente un poco del contenido de sus obras y ponerlas como un marco de la situación pública y la exigencia que esta hace al fuero privado para sorprendernos con amenas coincidencias, dije amenas, quise decir escabrosas...

De sobra conocemos el discurso acerca de la globalización, la explosión demográfica, la premura que las tecnologías de la comunicación e industria del capital han cobrado desde finales del siglo XVIII y los problemas que eso trae aparejado para el hombre tanto en su condición material como trascendente... También esta de sobra profundizar en las vías que ha tomado el mundo, desde aquellos regimenes totalitarios y coercitivos que entraban a dirigir toda vía de expresión individual y colectiva, la quema de libros, el asesinato de voces disidentes, los toques de queda y los estados de emergencia con su consabido exilio a algún campo de concentración o trabajos forzados en la nieve o isla prisión... Hoy vivimos en democracia, eso dicen al menos... los tiempos feudales, las monarquías superficiales y de caudillaje absoluto, han sido abolidos, las primeras en Europa, las segundas en Latinoamérica, ya no hay Apartheid en África, bien por ellos, aunque siguen muriendo a raudales por las terribles condiciones de salud y alimentación. Las utopías marxistas y sus brazos armados han sido relegados. Tuvieron al mundo de cabeza durante la guerra fría. Eran un competidor en carrera durante la crisis de los misiles con el Che en Rusia, eligiendo los mejores dispositivos nucleares para mandar a JKF al dulce olvido.
Hoy solo queda Cuba y la ambigua interpretación que puede hacerse de la forma de vida en su interior, algunos “gente del partido de preferencia” dicen que es la panacea misma, otros un poco menos parciales, veneno que te empuja a condiciones bíblicas... pero qué pasa fuera de la Habana de Fidel, la mayoría de militantes rojos, salvo algunos Trotskistas y Leninistas acérrimos, que hoy compiten en su calidad de secta under y de culto con bandas Noruegas de black metal, han abrazado un hibrido socialismo y se han integrado a la carrera partidista. En tal medida, ya no hace falta volar torres de alta tensión o secuestrar a algún senador, existe pluralidad para todos los colores de piel, estamentos sociales y tintes ideológicos. Eso dice la tele al menos y hay que creerle pues junto a los prometedores índices macroeconómicos, ella, en una humilde meta cognición de sus mecanismos, se auto declara con encuestas, el medio con mayor aprobación y credibilidad. Ni siquiera los buenos carabineros de chile, un amigo en el camino, pueden con su avasalladora verborrea.

En esta prodigiosa distopía camuflada contamos con los recursos y los espacios, esa es una de sus fortalezas. En su devenir se ha conseguido hacer "transparente" el proceso, ¿cuál proceso?, todos los procesos, los concursos públicos, el judicial, servicios de impuestos, los comicios electores ¿expeditos? ¿eficaces?, estado de derecho en su entronización culmine, ¿realmente es así?, yo aun veo los mismos rostros y apellidos saliendo de esos monumentales edificios coloniales, la misma inseguridad en las calles y esa fiscalización paradojal que anda castigando a ambiciosos comerciantes de juguetes chinos en una feria mientras en la oficina del lado desfalcan millones de millones al deporte nacional.

Las instituciones se han humanizado, así que deja de hacer mala propaganda, resentido, anarquista, gritan a los cuatro vientos. Eres un difamador, vende patria, inconsciente, corruptor de mentes... la economía va en aumento... A mi más me parece un coloso ciego que se sostiene a si mismo sobre una frágil ramita de albaca. Es broma, aquí se respetan los derechos humanos, mediaguas para todos y a callar la boca... todo luce perfecto en este mundo feliz, claro, no me refiero a la obra de ciencia ficción de Huxley, sino a este paraíso mundano, conservador de moral recalcitrante pero ambigua, neoliberal y humanista aunque urgido por poseer energías escasas. Vamos juntos de las manos, dirigidos por unos patriarcas iluminados... y no sólo hago alusión a Mr Danger y su modelo de gobernar amparado por una cruzada del terror, sino también al genio criollo, el bolivariano que invento dicho apelativo en sus ratos libres, cuando no andaba por allí dando discursos eternos, cerrando canales o interviniendo en la política de países vecinos, cerrando filas con sus amigos...

Pero por qué pelear, si todos podemos sacar una tajada del planeta, rifar la selva amazónica, hacernos propietarios de un poco de aire enlatado y guardar en nuestra nevera para el recuerdo, un pedazo de la antártica, todo esta bien, tenemos televisión por cable, las mayores preocupaciones según la prensa y sus compinches visuales y auditivos, giran en torno a la salud cardiaca de Kike Morandé y los devaneos amorosos de alguna modelo y el futbolista y tenista del momento, vivimos en un presente de esplendor, desde el escribimos la historia para nuestros nietos, el pasado tendrá un discurso oficial lleno de nuevos padres patrios, congresistas filósofos, presidentes providenciales y grandes pensadores de la farándula que admirar. Cementamos así el camino libre de todo sufrimiento, un cómodo placebo directo hacia el país de nunca jamás...

De nada sirve hablarles entonces de Orwell y Kafka, que saben ellos que nosotros ignoremos.Esa par es una alpargata sucia ante hombres de este siglo, hombres inalámbricos, conectados con el mundo desde cualquier remoto punto con un mail o mensaje de texto, tenemos visa gold, platinum, visa cobre ok, no necesitamos pensar... sentir para qué, sólo para pasar un mal rato... es mejor hacer zapping y ver mil veces la misma película, sufrir con nuestras derrotas sin sepultar la esperanza de un Mesías que dirija a la selección y nos lleve a la tierra prometida quizá en el 2357...

Mientras tanto seguimos llenando formularios con datos que después venden a la banca para saber como vendernos mejor los préstamos y productos. Felices ante la mirada del GRAN HERMANO, que sabe que vemos y compramos y en que creemos y cuando nos desesperamos, ponen un poco de música relajante, unos traseros y senos operados, algo de destripamiento, no hablo de gore y zombies sino los dichos de SQP y compañía y tomamos la aspirina diaria para no morir a los cuarenta por culpa de tanta coca cola light y hellmans light y nos vamos a dormir creyendo slogans similares a los del partido ingsoc, Guerra es paz, Libertad es esclavitud, la ignorancia es la fuerza y no te atrevas a contradecir o cuestionar pues siempre hay alguien viendo... por que como dice el tema de Cheap Trick "la policía del sueño va a venir"


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Santuario.


Santo enardecido,

vigilante,

perecedero

el humo se hace blanda

compañía,

rostros ennegrecidos,

canos, decaídos,

ojos marcados por el viaje temporal

y la divina perorata,

Esperanza,

universo,

saltan de lo oscuro

del manantial y llanto,

lúgubres espasmos resuellan

el martilleo acompasado,

el canto fúnebre de baldosas,

en que carne hacinada, carbón humano,

Desgasta la idea de tiranía

y nuevos pasajes negros,

se escriben

en nuestra progresista historia de hecatombes…

y en la profundidad de la muerte

y en la vaguedad del existir,

no queda reposo

para la así llamada vida,

para el océano de mustios corazones.

Remachados escapularios

Y hembras enlutadas,

Gimen el producto de sus vientres,

el productor de nuevas palancas,

operarios,

Materia para la maquinaria.

Partidos penetrados,

Silencio del ausente,

Él naufragó mientras corría del espanto,

Ellas dibujan el ocaso

de su repetido futuro,

En cada región

en cada recoveco olvidado

de esta gran patria,

progresistas y guerreros,

Madres de demencia adornada,

con justicia y armas de buena ley.

El esperpento anega nuestra

Mañana.

Teñida de vino venal

y el tijereteo de las manos anónimas,

Prepara desde la torre,

el camino de los perdidos,

Mudos,

en los márgenes del

Terror.
Amén.

Autor: Daniel RojasP

morena


suturas,
rasgadas,

piezas quietas,

muñecas quebradas...

arden libros

en la frontera,

un cráneo pende,

en la flora oculta.

Hormigas y cucarachas

construyen el futuro,

el

ropaje de tu rostro

bello,
dormido,
histriónico

en el olvido...

la selva
agrietada,
pretérita,

oxida tu vientre

y el azul

cuchillo,

con mango angélico,

talla

miles de caritas,

La indiferencia,

triste,

ríe su indigencia.

Las manos construyen,

en tu herida

en tus ganas

de amar lo vivo,

los recorridos que no hace tanto...

cruzó mi lengua.

Con tu
destello,

la rapidez de

las velas
desciende,
diciendo

adiós al fuego,

la nocturna

grieta

en la amarga serena,

pinta

la mueca diestra,

la rotosa

enjuta maravilla.

tus cabellos,

ondas
grises,
derriten

el viento,

de tu
piel morena...

Autor: Daniel Rojas P.

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